La vi esta mañana cuando revisé la prensa del día y me pareció francamente repulsiva, impropia de un diario tenido por serio; pero, no la encontré ajena. Tal vez porque nos hemos convertido en el país de los desmanes o tal vez porque, callados los gritos, quedan las imágenes dantescas de la realidad. La vi en primera plana y busqué rápidamente imágenes menos fuertes, pues recordé con angustia el único día que tuve que entrar a una morgue venezolana, a retirar el cadáver de mi hermano, abandonado a su suerte sobre latones oxidados en un cuarto maloliente a creolina, al que todos tenemos verdadero espanto, porque roba ferozmente la dignidad de la muerte.
Como me conozco el guión revolucionario, estaba listo para leer la andanada de tonterías que la foto ha desatado. Estaba listo para que todos se escandalizaran por la fotografía y no por lo que ella significa. Pero, una vez más, la realidad me ha superado.
Resulta que la fotografía de marras es, “un peligro para el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes de nuestro país”. Y por eso, el diario El Nacional abre un nuevo frente de batalla a los perseguidores de la prensa libre, es decir, al gobierno. No me provoca defender a El Nacional; hay mucho que decir a favor y en contra y la verdad, no me preocupa su suerte. Sin embargo, tengo algo que decir en contra del tiempo que desperdician nuestros juristas, inventado dramas y paranoias en defensa de esa entelequia llamada pueblo.
Señora Defensora: gracias por pensar en nuestros chamos, pero permítame recordarle que una foto escabrosa, lo máximo que puede hacer es causarles un instante de repulsión; lo que verdaderamente los espanta es ver esos mismos muertos a las puertas de sus escuelas, en las calles de sus barrios y en las salas de sus casas. Lo que verdaderamente les altera su desarrollo integral, es ir a la escuela sin comida, es no tener libros ni computadoras, ni certeza alguna de regresar a sus hogares sanos y salvos.
Hasta donde yo se, usted jamás ha dicho una palabra sobre eso. ¿No le parece que ya es hora?