Puestos a elucubrar, los venezolanos hemos aprendido – a falta de verdades y de informaciones claras – a interpretar con veracidad de oráculo hasta el menor de los signos. Estoy seguro que si nos dan espacio, vamos a escudriñar cada voto de los emitidos el 26S para patrocinar interminables discusiones a favor y en contra. Es nuestro pasatiempo favorito y a él me acojo, en el intento de explicarme (por puro ejercicio de mi gentilicio, repito) la elección de dos diputados en particular: Miguel Ángel Rodríguez en Táchira y Eduardo Gómez Sigala en Barquisimeto.

Miguel Ángel fue el conductor del programa estrella de RCTV; un espacio informativo con gente dateada y aguerrida, que se veía en todos los rincones del país para tratar de entender el estropicio. Cuando el sabanetero se cargó la señal de RCTV, una de las pérdidas más lamentadas fue precisamente “La entrevista” y, si tenemos que escarbar en la nostalgia, ese programa será el primero que viene a la memoria. Pues bien, Miguel Ángel se presentó a la contienda, entró de último, tuvo menos tiempo para hacer campaña que los demás, recorrió su pueblo de punta a punta y ganó cómodamente su curul en la asamblea.
Eduardo Gómez Sigala fue presidente de Conindustria, es el presidente de la División de Alimentos de Empresas Polar y esposo de una de las hermanas de Lorenzo Mendoza. Es decir, es arte y parte de POLAR, la empresa más sólida de Venezuela y a la que el sabanetero le tiene más ganas. Barquisimeto ha sido escenario de una lucha a muerte entre trabajadores de POLAR y el desgobierno Bolivariano, que no ha parado de ofenderlos y amenazarlos con la inminente expropiación de sus fuentes de trabajo. Como el otro, Gómez Sigala se presentó a las elecciones, se instaló a recorrer Barquisimeto y obtuvo mucho más que los votos necesarios para convertirse en diputado de la Unidad Democrática.
Quizás estoy haciendo la lectura más obvia; pero, si a pesar de las neveras, las prebendas, las amenazas y el desenfreno, ellos entraron; son ideas mías o efectivamente, ¿son los votos la expresión patente de aquel plato que se come frío?