
Las elecciones del próximo 26, deberían ser una jornada sencilla y de gran fluidez; pero como el sabanetero necesita armar todo ese escándalo para satisfacer su ego y, falsamente, presumir de demócrata ante la comunidad internacional; el suceso electoral, como siempre, se avecina complicado y especialmente importante. Por eso he decidido revisar algunos mitos:
El voto es secreto: tan cierto como que Luis Tascon murió hace poco. Existen POQUISIMAS probabilidades de que se sepa públicamente por quien ha votado usted, a menos que usted mismo lo diga. Ninguno de los mitos creados alrededor de la vulnerabilidad de su derecho a la confidencialidad, son ciertos.
Es muy fácil anular mi voto: Otro mito. La máquina no puede anular su voto automáticamente o porque sí. Usted es la única persona que puede anular su voto y para eso tiene que querer hacerlo. Antes de pulsar la tecla VOTAR, es posible hacer todas las correcciones que quiera, sin anular su voto.
Si cambio de idea, pierdo el voto: Falso. Si en el último minuto usted recibe la iluminación del Espíritu Santo y decide actuar con raciocinio apoyando la Unidad, es muy sencillo: Pulse en la pantalla el voto que desea cambiar, regrese a la bandeja y haga una nueva selección. Recuerde que el final de su acto de votación es la tecla VOTAR. Antes de eso, todo se puede cambiar.
No importa, de todos modos ellos se roban las elecciones: Polémico y lamentable. Las posibilidades de un fraude electoral a gran escala, suficiente para cambiar los resultados de la mayoría, son casi nulas. Hasta ahora, ellos han ganado las elecciones que han ganado. Probablemente han logrado alterar los resultados de algunas mesas electorales pequeñas en pueblos alejados o rojos, como para aumentarse los numeritos. Pero, un fraude electoral DE VERAS aun no se demuestra, aunque existan todos los cuentos que existen. Y lo mejor es que cada vez será más difícil hacerlo, gracias a la creciente participación de gente como nosotros en los actos de escrutinio y conteo.
OK; pero entonces, ellos se roban mi número de cedula y ponen a votar a un cubano: Cierto, pero no del todo. Ellos ponen a votar a todos los cubanos que viven en Venezuela y a los que puedan traerse en esos días, pero no lo hacen con su número de cedula. A los cubanos les expiden cédulas venezolanas en segundos. A usted le toca, sin embargo, cuidar su cédula, pues lo que si puede suceder es que ellos lo cambien de mesa de votación (para Amazonas, por ejemplo) o permitan que otro elector firme el espacio reservado para usted. Vaya a votar temprano y revise su ubicación en la pagina del CNE, varias veces antes del día 26.
Tenga algo muy claro: ellos pueden, y de hecho lo hacen, cometer cualquier delito electoral que les provoque; aun así, nunca tuvimos un mejor momento para querer salir a VOTAR y cambiar este mundo bipolar en que vivimos.
¿Por qué? Porque queremos y podemos.